El hijo pródigo
![]() |
| Rembrandt, por supuesto. |
Ayer leía mi poemario de Almafuerte, y encontré, en su primer página, una dedicatoria que me conmovió y llenó de nostalgia. Resulta que mi libro, que es de segunda mano, perteneció antes a una joven novia. Al parecer fue su regalo de primer aniversario. ¿Quién regala, hoy día, un poemario en su primer aniversario? ¡Y cuánta falta nos hace! Creo que no se regalan poemarios porque, entre otros factores culturales, las jovencitas ya no leen poesía, o no la estiman por sobre las joyas y los smartphones.
¿Alguien más siente mi dolor?
Creo haber dicho antes que la Biblia -sin miedo a exagerar- es casi un 50 por ciento poesía. Nuestro Dios es un Poeta. ¿Qué otra bendita razón podría arrojar contra sus desinteresados rostros distraídos? ¡Válgame Dios!
Ah, aparte estoy leyendo la Odisea, y la nostalgia me aguijonea sin darme trégua. Y quiero hundir mi alma entre sus alas, y no encuentro mejor medio para contarles esto que el de estas palabras aladas. Ojalá les duelan mis versos, y busquen consuelo y no lo hallen del todo, hasta que la muerte los reuna con Él.
El hijo pródigo
¡Yo te dejé, Señor! ¡Maldita senda
de espinas y de oro!
¡Malgasté mi paz por unas risas
que se tornaron lloro!
Mi fe, mi juventud, mi casa amada,
al pecado lo di todo;
y en un rincón del alma, entre mis sombras,
desamparado lloro.
Yo te dejé, Señor, sobre una senda,
y juro que fui tonto;
pues cuando un hijo al irse va muriendo,
muere en verdad, muere del todo.
Ordena, Padre, mi ajetreada alma,
que poco ama hoy a su Todo;
y cuando vuelva en sí, a tu voz que clama,
que dice: “¡Vuelve!”, irá a ti pronto.
Y jurará mi amor entre mi ruina,
miserabilis homo;
mas hoy, sobre mis restos, clama
Que vuelva a Ti, vacío y roto.
¡Y si otra vez me pierdo entre mis sombras,
y entre los cerdos moro,
que ardan en mí alma las raposas,
a ver si así reacciono!
¡Padre, Padre!, ¿por qué me desamparas?
crujió su Voz allá en mi fondo,
desamparado por quien hoy me ampara.
Por Él, Señor, retorno.

.jpg)

Comentarios
Publicar un comentario